El edificio se proyectó para el Concurso Nacional en Anteproyectos convocado por el Ayuntamiento de Móstoles en marzo de 1993; en el carácter polivalente de su función residía el atractivo de la propuesta, ya que debía hacer compatible le programa de necesidades tradicional de una Plaza de Toros con 5.000 localidades de aforo, el de un escenario que pueda acoger diversos espectáculos visuales y musicales, así como disponer también de una superficie destinada a locales comerciales. Para ello se disponía de un presupuesto de trescientos millones de pesetas; un plazo de dos meses para el Proyecto de Ejecución y de seis para la ejecución material de la obra.




