Complejo de 48 viviendas
El proyecto se compone de tres bloques residenciales que albergan un total de 48 viviendas, implantadas en una urbanización cerrada con dotaciones completas de aparcamiento y trasteros. El planteamiento responde a una lógica funcional y topográfica que prioriza la relación con el entorno, la orientación solar y la calidad espacial de las viviendas.
La estrategia volumétrica se resuelve mediante una disposición escalonada de los bloques, que permite liberar las fachadas hacia las mejores orientaciones y vistas. Esta configuración no solo mejora la eficiencia energética pasiva de las viviendas, sino que también genera una identidad arquitectónica diferenciada, caracterizada por el juego dinámico de terrazas y retranqueos.
El lenguaje formal del conjunto se basa en una composición de volúmenes limpios, terrazas profundas y una envolvente que favorece la entrada de luz natural, la ventilación cruzada y la conexión visual con el paisaje.